Sesenta dias sin ti
en apenas unas horas
todo de nuevo en mi mente
todo otra vez
y sin poder creer
mi niño!!!!
no digo nada mas , hoy no.
Ahora mismo solo pienso
en que hace sesenta dias
me estabas dando
las buenas noches!!
te quiero!
3 comentarios:
Rosa
dijo...
Seguimos contándolos, es cierto, yo tampoco puedo evitarlo, no quiero ver cada día 20 como algo malo, pero cada día 20, cada día en realidad, me paro y sé exactamente cuánto tiempo ha pasado. Sigue siendo mentira. En mi cabeza sigue siendo mentira. Hasta que recuerdo cada palabra de aquella llamada, del día siguiente, del mes siguiente... Siento un agujero en el alma que pocos entienden, pero me da igual... sé lo que siento, por qué lo siento, y lo que más odio es no poder hacer nada para cambiar todo esto. 'Mi reino por la princesa!'... 'Mi alma por devolver a mi niño a mi hermana'... pero no pasa nada... continúa el silencio... y la distancia.
Un pensamiento... un pensamiento a cambio de otro... yo querría tener algún recuerdo más, pero aprendí hace tiempo a borrar aquello que no me parecía imprescindible, y ahora borraría mi vida, nadie me echaría tanto de menos como todos echamos de menos a Eric, sí, incluso yo, que le veía escasos minutos cada bastante tiempo. Él podía haber hecho tantas cosas en este mundo... yo en cambio, estoy cansada, es la verdad... demasiada lucha, demasiado esfuerzo, para nada... eso es lo que siento. El día que murió mi vida pegó un frenazo y, te juro que soy incapaz de volver a arrancar... no todavía... porque sencillamente estoy harta, harta de tanta mentira y de tanta desgracia, harta de tanto teatro y de tanto desgraciado... Hay algo en mi alma, no sé qué narices es, que me dice que todo irá bien, mejor que bien, pero no puedo dejar de preguntarme ¿cómo va a ir bien? La felicidad ya es imposible... la casi felicidad, puede ser, pero tan sólo eso... Yo no quiero vivir otra vez esperando... otra vez en mi encierro, en mi silencio... y eso es lo que hago desde que Eric se fue... otra vez, con lo que me había costado levantarme la última vez, y otra vez me caigo, de bruces... ésta vez no es culpa mía, pero el dolor, el vacío, la impotencia... son mucho peores, sin duda alguna, que en cualquiera de las otras veces que me caí... Es cierto, si me he caído trescientas veces y trescientas veces me he levantado, ¿por qué no trescientas una? Si al menos pudiese hacer algo...
Mi mala memoria es mi salvación... ¿por qué no funciona ahora?
¿En qué cambiaría tu vida si yo no existiera? En nada... sólo soy una sombra...
Porqué has tenido que irte, precisamente tu... es algo que no alcanzo a comprender. Es como la magia, sé que existe... pero no sé dónde puedo encontrarla. ¿Por qué tu? Sé que hay una respuesta, pero por más vueltas que le doy a mi cabeza no la encuentro...
Suerte de aquellos que ahora te acompañan... aqui, desde que te fuíste, sólo queda silencio...
3 comentarios:
Seguimos contándolos, es cierto, yo tampoco puedo evitarlo, no quiero ver cada día 20 como algo malo, pero cada día 20, cada día en realidad, me paro y sé exactamente cuánto tiempo ha pasado. Sigue siendo mentira. En mi cabeza sigue siendo mentira. Hasta que recuerdo cada palabra de aquella llamada, del día siguiente, del mes siguiente... Siento un agujero en el alma que pocos entienden, pero me da igual... sé lo que siento, por qué lo siento, y lo que más odio es no poder hacer nada para cambiar todo esto. 'Mi reino por la princesa!'... 'Mi alma por devolver a mi niño a mi hermana'... pero no pasa nada... continúa el silencio... y la distancia.
Un pensamiento... un pensamiento a cambio de otro... yo querría tener algún recuerdo más, pero aprendí hace tiempo a borrar aquello que no me parecía imprescindible, y ahora borraría mi vida, nadie me echaría tanto de menos como todos echamos de menos a Eric, sí, incluso yo, que le veía escasos minutos cada bastante tiempo. Él podía haber hecho tantas cosas en este mundo... yo en cambio, estoy cansada, es la verdad... demasiada lucha, demasiado esfuerzo, para nada... eso es lo que siento. El día que murió mi vida pegó un frenazo y, te juro que soy incapaz de volver a arrancar... no todavía... porque sencillamente estoy harta, harta de tanta mentira y de tanta desgracia, harta de tanto teatro y de tanto desgraciado... Hay algo en mi alma, no sé qué narices es, que me dice que todo irá bien, mejor que bien, pero no puedo dejar de preguntarme ¿cómo va a ir bien? La felicidad ya es imposible... la casi felicidad, puede ser, pero tan sólo eso... Yo no quiero vivir otra vez esperando... otra vez en mi encierro, en mi silencio... y eso es lo que hago desde que Eric se fue... otra vez, con lo que me había costado levantarme la última vez, y otra vez me caigo, de bruces... ésta vez no es culpa mía, pero el dolor, el vacío, la impotencia... son mucho peores, sin duda alguna, que en cualquiera de las otras veces que me caí... Es cierto, si me he caído trescientas veces y trescientas veces me he levantado, ¿por qué no trescientas una?
Si al menos pudiese hacer algo...
Mi mala memoria es mi salvación... ¿por qué no funciona ahora?
¿En qué cambiaría tu vida si yo no existiera?
En nada... sólo soy una sombra...
Porqué has tenido que irte, precisamente tu... es algo que no alcanzo a comprender. Es como la magia, sé que existe... pero no sé dónde puedo encontrarla. ¿Por qué tu? Sé que hay una respuesta, pero por más vueltas que le doy a mi cabeza no la encuentro...
Suerte de aquellos que ahora te acompañan... aqui, desde que te fuíste, sólo queda silencio...
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