escapate de este laberinto inédito e incomprendido
conocido por ti mismo
muy conocido en la vida.
como aquel que intenta escapar de las garras de la temible oscuridad, del grandioso hombre lobo, del terror nosturno que te acompaña en la infancia y del que casi nadie era consciente.
Renueva, cambia esa sensación, deja a cada pensamiento convertirse en aire, aunque el aire sea silencio.
Que no te invada el silencio
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